13 millones de contagios notificados con más de 300.000 fallecidos.

Europa es el epicentro mundial de la segunda ola de la pandemia del coronavirus, las autoridades temen que la situación pueda empeorar con la llegada del invierno en numerosos países.

Francia sigue con varios hospitales al límite de su capacidad, incapaces de absorber los casos más graves a una media de 50.000 infecciones diarias durante la última semana.

Algunos pacientes están siendo trasladados a la vecina Alemania.

“Hace una semana, teníamos 25 camas, (para cuidados intensivos) luego pasamos a 30, y en poco tiempo las 30 camas están casi ocupadas, si continuamos así quizás nos vamos a ver completamente desbordados”, explica Clément Vanbaelinghem, uno de los intensivistas del Hospital de Roubaix (Francia).

Otro problema es el agotamiento de los sanitarios.

En varios países, como en Rumanía, protestan por el incumplimiento de las promesas realizadas por las autoridades para reforzar los medios materiales y personales de los hospitales.

“Hemos pasado de ser héroes a la nada”, denuncian

“El Gobierno prometió ayuda financiera y la promesa no ha sido respetada, y esta ayuda es muy importante para nuestros trabajadores. Promesas vacías, una gran mentira”, señala Leonard Barascu, representante de la Federación de Sindicatos de Sanidad de Rumanía.

En Rusia, conforme aumentan los contagios se incrementan las restricciones, como en Moscú.

Desde el viernes, los teatros y los cines verán reducida su capacidad al 25%, y todos los espectáculos de masas serán prohibidos.

De momento, el Gobierno se resiste a imponer un confinamiento generalizado para proteger la economía, confiando en la eficacia de las vacunas desarrolladas por los laboratorios rusos.