Taiwán se prepara para empezar la próxima semana a trabajar en la construcción de su flota de submarinos de desarrollo nacional, anunció el viernes el portavoz de la oficina presidencial, Xavier Chang, después de que las autoridades de la isla, a la que Pekín considera como parte inseparable del territorio chino, afirmaran que tienen derecho a “la autodefensa y el contraataque”.

El proyecto incluirá ocho submarinos y fortalecerá las defensas de la isla, que actualmente dispone de cuatro submarinos, dos de los cuales datan de la Segunda Guerra Mundial. La líder taiwanesa, Tsai Ing-wen, asistirá a una ceremonia el próximo martes para dar inicio a los trabajos. “Esto representa un nuevo hito en el plan nacional de fabricación de submarinos”, dijo Chang, citado por Reuters. El proyecto forma parte del plan de modernización militar y autosuficiencia promovido por Tsai Ing-wen.

La presidenta de Taiwán alaba a los pilotos taiwaneses por interceptar aviones chinos

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Se informó de que la Corporación CSBC de Taiwán diseñó un astillero en Kaohsiung para la construcción de submarinos, donde los trabajos de preparación se iniciaron en mayo de 2019. El primer submarino de la nueva flota, cuyo costo estimado es de 1.720 millones de dólares, podría entrar en servicio a fines de 2024

Tensiones

Las tensiones entre Taipéi y Pekín han aumentado recientemente, después que el Departamento de Estado de EE.UU. aprobara la posible venta a Taiwán de sistemas de lanzamisiles, misiles y sistemas de inteligencia de imágenes en tiempo real, utilizados en los cazas F-16, por más de 1.800 millones de dólares, así como de 100 sistemas de defensa costera Harpoon por un valor de 2.370 millones de dólares, y drones armados MQ-9 Reaper con equipos relacionados.

En ese contexto, Pekín, cuyas políticas hacia la isla se basan en el “principio de una sola China”, amenazó con dar un “golpe devastador” a los que “tratan de dividir su territorio”. “La cuestión de Taiwán afecta a la soberanía e integridad territorial de China, así como a los intereses más importantes del país”, afirmó el portavoz del Ministerio de Defensa de China, Wu Qian, agregando que “ninguna injerencia externa es aceptable”.