Rajoy ha lamentado que “la sinrazón se haya impuesto a la ley”

El presidente ha leído una declaración institucional en la que ha lamentado que “la sinrazón se haya impuesto a la ley” y ha añadido que también se ha acordado cerrar las llamadas embajadas catalanas en el extranjero. Se trata de las delegaciones que la Generalitat ha ido abriendo en los últimos años en ciudades como Nueva York, Londres, Berlín o París. También se ha acordado la “extinción” de las oficinas de Puigdemont y de Junqueras y el Diplocat.

Además, el Ejecutivo de Rajoy ha disuelto el Consejo para la Transición Nacional. Rajoy mantendrá la oficina de la Generalitat en Bruselas, pero ha cesado a su director, Amadeu Altafaj, lo mismo que al de la delegación del Govern en Madrid, Ferran Mascarell.Además, se ha acordado el cese del secretario general de Interior de la Generalitat, César Puig, y al director general de los Mossos d’Esquadra, Pere Soler.

Formulado en cuatro decretos

Estas medidas se han tomado a través de cuatro decretos y de acuerdo con el artículo 155 de la Constitución cuya aplicación ha sido aprobada este mediodía por el Senado y después de que el Parlament haya declarado la independencia de Catalunya en una votación secreta en la que no han participado los diputados de Ciudadanos, el PSC y el PP.

Las decisiones del Gobierno forman parte del acuerdo de puesta en marcha del 155 que, además del cese del Govern, contempla la intervención de la Administración catalana y la limitación de las actividades del Parlament, que no podrá, por ejemplo, nombrar a un nuevo presidente de la Generalitat o designar a otro Govern. La idea es que la Cámara catalana no tome ninguna decisión que vaya en contra de la aplicación del propio artículo 155. Además, habrá un control sobre la actividad parlamentaria, ya que una “autoridad” decidirá si pueden tramitarse o no las propuestas de ley.

Los interventores gubernamentales podrán dictar resoluciones y dar instrucciones y los funcionarios estarán obligados a cumplir esas órdenes