Se llama Scherezade, es un superyate de 140 metros de largo y está valuado en 700 millones de dólares. Según versiones tiene por real propietario al presidente ruso Vladimir Putin y está atracado por “trabajos de mantenimiento” en la Marina de Carrara, en la región de Toscana, Italia. El ministro de Economía de ese país, David Franco, ordenó este viernes bloquear la lujosa embarcación, que tiene bandera de las Islas Caimán.

La agencia de noticias ANSA informó sobre la medida, que impide mover el Scherezade. Hace dos días en el buque comenzaron a realizarse preparativos que indicaban una inminente partida del yate a mar abierto, eso explicaría la medida del Gobierno.

El superbarco es controlado desde que comenzó la guerra entre Rusia y Ucrania como otros propiedad de los famosos oligarcas rusos, multimillonarios que integran una verdadera casta de comerciantes, financistas e industriales que florecieron desde la disolución de la Unión Soviética comunista, el 1 de enero de 1992.

Los oligarcas están íntimamente ligados al poder ruso y, por tanto, al presidente Putin. En Occidente son considerados una fuente de continua corrupción del sistema.

Quien figura como propietario del Scherezade es el oligarca Eduard Khudaynato, expresidente de la empresa Rosnet y propietario de la famosa villa Altachiara, ubicada sobre el promontorio de Portofino, otro lugar favorito de los oligarcas rusos que aman transcurrir sus vacaciones y descansos en Italia.

Italia ha pedido que Khudaynato sea incluido en la lista negra de los sancionados por Europa, lo que llevaría al secuestro del Scherezade. Ese fue el motivo oficial del “congelamiento” que impide mover el superyate de la Marina de Carrara.

La Guardia de Finanzas, la policía tributaria que controla los delitos financieros en Italia, ya había congelado el yate, valuado en 530 millones de dólares, de otro oligarca, Andrey Melnichenka.

Las versiones sobre el verdadero propietario del Scherezade comenzaron después de que el diario The New York Times descubrió que miembros de la tripulación llamaban “el yate de Putin” al barco.

Entre polémicas y desmentidas, comenzaron a ser publicados los nombres de miembros de la tripulación. Y se supo que a bordo había miembros de los servicios secretos rusos.

El equipo del líder opositor ruso encarcelado y condenado a prisión, Aleksei Navalny, reveló que en una lista de 23 miembros de la tripulación de septiembre de 2020 aparecen nombres de funcionarios vinculados al Kremlin.

Como Sergey Grishin, número dos del superyate, y Anatoly Furtel, de los servicios de seguridad del Estado. También Evgheni Schvedov, oficial de seguridad militar y personal de confianza del presidente ruso.

Roma. Corresponsal.

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