Partes de Ginebra, en Suiza, serán más oscuros de lo normal esta noche para concienciar sobre los efectos de la contaminación lumínica en las ciudades.

La idea es apagar las luces para que la gente local pueda observar las estrellas y aprender más sobre la conservación de la energía.

Las autoridades de la ciudad, el museo de historia natural de Ginebra y una sociedad astronómica local están detrás de la iniciativa.

En él participarán más de 150 distritos de la zona metropolitana de Ginebra, que se extiende a ambos lados de la frontera franco-suiza.

Sin embargo, el gran desvío no hará que la ciudad se oscurezca por completo. Sólo se cortarán las luces que no sean esenciales para el tráfico o la seguridad pública.

Los distritos de Francia cortarán las luces durante toda la noche, mientras que los de Ginebra las volverán a encender a medianoche.

Policía adicional estará de guardia durante la noche, y las luces se volverán a encender si hay un “incidente mayor”.

Las luces residenciales tampoco se verán afectadas.

“Después de la contaminación del agua en los últimos 60 años y del aire en el siglo pasado, ha llegado el momento de reconocer el efecto de la contaminación lumínica”, dijo Pascal Moeschler, conservacionista del Museo de Historia Natural de Ginebra.

Moeschler y Eric Achkar, presidente de la Sociedad Astronómica de Ginebra (SAG), presentaron “La nuit est belle” (“La noche es hermosa”) para llamar la atención sobre los efectos de la contaminación lumínica en el medio ambiente, la salud pública y el consumo de energía.

Los organizadores del evento afirman que la región ahorrará un total de 70.000 kilovatios de energía al apagar las luces públicas.

Habrá varios eventos educativos a lo largo de la noche, incluyendo la observación de las estrellas, ya que tanto Saturno como Júpiter podrían ser visibles.