El Satisfyer es un succionador de clítoris que se ha convertido en tenedencia. Fotografía cedida por Carmela Cobo.

Para Ana Escudero, responsable de comunicación de Diversual y sexcoach, el boom del Satisfyer se debe primordialmente a un packaging atractivo y a unos precios muy competitivos que facilitan que cualquier persona pueda acceder a él.

“Además su morfología se diferencia por completo de los tradicionales juguetes eróticos más fálicos, haciéndolo de tal manera, más sugestivo para personas que aún tienen tabúes y se acercan a este mundo más tímidamente”, añade Escudero. 

Sin embargo, para Luis Ayuso, profesor titular de sociología de la Universidad de Málaga y especialista en familia, “en gran parte este boom es debido al nuevo papel de la mujer, con mayor nivel educativo y a que por primera vez ha comenzado a revindicar su satisfacción sexual”.

Está claro que “es muy interesante el nuevo papel de la sexualidad femenina en la sociedad actual”, precisa Ayuso.

¿Qué ha demostrado el Satisfyer?

Lo primero y lo más fundamental es que el cuerpo de la mujer tiene una capacidad para el placer que no conocíamos. 

Tradicionalmente, la sexualidad ha estado exclusivamente centrada en la penetración, y por ende, los juguetes eróticos. La revolución sexual femenina ha provocado que el clítoris cobre protagonismo, arrastrando con él a toda la industria.

“El cuerpo de la mujer tiene tres veces más capacidad para el placer que el del hombre, pero hasta ahora nos hemos ido conformando con la idea de que nosotras somos más frías, o que nos gusta menos”, lamenta Cobo. 

El Satisfyer ha demostrado que llevamos haciendo las cosas mal casi toda la historia de la humanidad

Satisfyer
Carmela Cobo, psicóloga y sexóloga, secretaria de AES

Lo que está claro es que el Satisfyer ha conseguido que hablemos de masturbación, “hasta ahora las mujeres no lo hacíamos de forma tan habitual, o lo hacíamos en “petit comité” y con poca comodidad; sin embargo, comienza a haber naturalidad en el discurso”, comenta Ana Escudero. 

Carmela Cobo cuenta que en todos sus talleres se lo ejemplifica a los hombres de la siguiente manera: “¿Tú crees que si yo te toco la oreja vas a tener un orgasmo? ¿Qué te tengo que tocar a ti para que tengas un orgasmo?

Ante la pregunta, asombrados, responden “el pene”. Es entonces cuando les explica que durante siglos hemos estado haciendo esto con las mujeres “metiéndoles cosas en la vagina y esperando que se vuelvan locas, cuando nuestro órgano sexual para el placer, y que además sólo sirve para eso, es nuestro clítoris”. 

“Yo le suelo decir a algunas chicas,  en mis talleres, es que los tenéis aún con el precinto, no lo habéis sacado ni de la caja chiquilla”, bromea la sexóloga.

“Los succionadores de clítoris han puesto el orgasmo y el placer femenino en el puesto que se merece, ya que siempre ha estado relegado”, afirma Escudero.

¿Cuáles son los motivos para usar el Satisfyer?

Son muchos y diversos los caminos que te conducen hasta un succionador, desde el orgasmo terapéutico para paliar dolores menstruales, como juguete que enriquezca la relación de pareja, para entrenar la vagina o suelo pélvico,  hasta herramienta de tu sexualidad en solitario. 

Lo fundamental es que se use para estar más sana y feliz

Luis Ayuso puntualiza que según la última encuesta de fecundidad de 2018 existe una verdadera dificultad para encontrar pareja, “sobre todo para las mujeres, pero a pesar de ello, estas no están dispuestas a dejar de sentir y experimentar”.

“Es una manera de vivir la sexualidad de forma individual, se han perdido los tabúes y ellas deciden cómo vivir su sexualidad”, argumenta el sociólogo. 

La sexóloga denuncia que el androcentrismo del sexo llega hasta tal punto que algunas mujeres llegan a calificarse como anorgásmicas, cuando lo único que ocurre es que ni ella, ni su pareja, saben dónde tocar. 

“Cuando en consulta te viene una mujer que no ha experimentado nunca un orgasmo y te dice que seguro que no funciona, le tienes que demostrar que sí, y el Satisfyer es una manera rápida de evidenciárselo”, señala. 

¿Que supone para la libertad de la mujer?

Esta pequeña revolución sexual femenina ha supuesto mucho en la libertad de la mujer.

Ayuso lo tiene claro, “no tener que depender de un hombre”.

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Ana Escudero, Responsable de comunicación de Diversual y sexcoach

“Esa sensación de esto puede hacer mi cuerpo, de lo hago como me da la gana, sin esperar ni pedir permiso a nadie, es un paso más hacia esa liberación que aún está por llegar”, ratifica Cobo.

Para la sexcoach, significa coger las riendas de nuestra sexualidad, “además de facilitarnos un mayor autoconocimiento, para poder disfrutar más de tú placer propio y con tu pareja”.

Además, Luis Ayuso recuerda que esta revolución se ha dado gracias a todas las mujeres de la década de los 50 y los 60, que fueron las encargadas de impulsar el gran cambio, las primeras en tener varias parejas, tomar la píldora y divorciarse. Gracias a ellas las chicas de hoy en día son más plurales”.

Por su parte, Carmela Cobo implora que ninguna mujer del mundo se muera sin utilizarlo, porque demuestra la capacidad que tenemos para el placer, y que estimulando nuestro cuerpo de esa forma, este responde sí o sí. 

¿Qué significa el uso del Satisfyer para los hombres?

“Un rival, les da un poco de miedo, la mayoría de ellos me dicen no, no, ya succiono yo”, bromea la sexóloga. 

Estas respuestas prototípicas en los hombres provienen en gran medida de los mitos del amor romántico y de la superioridad del hombre, “ellos tienen la idea de que si la mujer tiene el poder sobre su sexualidad, ellos pierden el control”, cuenta Cobo. 

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Un modelo de succionador de clítoris. Foto cedida por Carmela Cobo

Concuerda con ella Ana Escudero, quien comenta que algunos hombres le tienen pánico, incluso difaman a estos juguetes en las redes sociales.

Para Ayuso, “la individualidad de la mujer representa un reto  porque tenemos que empezar a acordar vivir la sexualidad conjuntamente”.

Es una idea generalizada pensar que el Satisfyer es un sustituto de las relaciones con tu pareja, pero Escudero lo tiene claro: “Los juguetes son un complemento de la sexualidad y un aliado, como por ejemplo, para posturas sexuales donde no se estimula el clítoris”.

Sin embargo, también hay otra parte de los hombres que lo ven como “un aliado perfecto para las relaciones con sus parejas, lo regalan, incluso lo llegan a considerar como acto de amor hacia ella”, puntualiza Escudero.

Este grupo de hombres se ha convertido en verdaderos cómplices de la revolución sexual femenina.

Ayuso explica que los hombres que regalan el Satisfyer viven la sexualidad de forma mucho más abierta y suelen ser jóvenes. 

“Cuando se comienza a tener relaciones sexuales con 14 años, a los 20 ya te has cansado, y necesitas experimentar, de hecho hemos registrado un gran aumento de la bisexualidad porque ya no hay un tabú moral”, comenta Luis Ayuso.

¿Por qué se sienten amenazados?

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Luis Ayuso, profesor titular de sociología de la Universidad de Málaga y especialista en familia

Para Escudero el origen de el por qué de este sentimiento de amenaza reside en el ego y la autoestima; sin embargo, erradicar esta sensación es muy fácil “necesitamos ser educados”.

Y es que la falta de educación sexual ha provocado que durante siglos se haya pensado “que es su pene quien tiene que hacer que nos volvamos locas” pero la realidad es que no es su responsabilidad, porque la sexualidad es propia de cada persona, dilucida Carmela Cobo.  “Sin embargo, la falta de educación sexual provoca que el hombre siga pensando que es él el encargado de hacernos disfrutar, y si no lo consigue, es menos hombre”, añade.  

“Siempre se ha tenido claro que los hombres tienen su propia sexualidad, pero ¿y la mujer por qué no puede tenerla? ” denuncia Carmela Cobo.

“Es cierto que los hombres se agobian y me preguntan, claro es que si ahora tengo que hacer lo que hace el Satisfyer (…) a lo que les digo que estén tranquilos porque simplemente no pueden, al igual que tu mujer tampoco puede hacerte el sexo oral igual que los juguetitos que calientan, vibran y en definitiva te lo hacen mejor”, refleja la sexóloga.

¿Por qué el Sastifayer no representa ningun tabú?

El origen de esta tabú recae en la propia palabra consolador, “parece que te indica venga date un consuelo, no puedes tener un hombre pero consuélate,  ya vamos mal”, ríe Cobo. 

Ana Escudero añade que casi todos los juguetes se asociaban al coitocentrismo, hasta ahora.

Es lógico pensar que cuando la revolución sexual femenina intenta que no todo gire en torno a la penetración, resulta muy difícil que un vibrador de forma fálica se convierta en abanderado de ella. 

El Satisfyer es diferente y ha generado un efecto llamada 

Los juguetes sexuales son un complemento de la sexualidad y no un sustituto. EFE/ Ritchie B. Tongo

Esta tendencia ha provocado la pérdida del miedo y la apertura a vibradores, lubricantes  y al resto de juguetes. Es decir,  ha hecho un gran favor a la juguetería erótica y ha erradicado la idea de suciedad y secretismo. 

Que las mujeres se atrevan a hablar de ello con tranquilidad, con su grupo de amigas, incluso con ellos, “antes era impensable, ellos hablaban y nosotras callábamos, ¿qué pasa ahora? Que son ellos los que escuchan”, revela Cobo. 

Aunque hemos avanzado un poco en cuanto a libertad sexual femenina,  la mujer sigue estando todavía muy oculta, pero lo que es mágico es que este juguete haya conseguido “que una mujer de 60 años que a pesar de haber tenido cinco hijos, y no haber tenido ningún orgasmo en su vida, use el Satisfyer y te de las gracias”, concluye la sexóloga.