Un consorcio formado por las empresas italianas Salini Impregilo, Fincantieri y Italferr reconstruirá con el diseño del arquitecto Renzo Piano el puente de Génova (noroeste de Italia), cuyo derrumbe en agosto provocó 43 muertos.

Lo anunció este martes en rueda de prensa desde Génova el alcalde de la ciudad y comisario responsable de la reconstrucción, Marco Bucci, quien calificó la noticia de “notable paso adelante”. El nuevo puente costará 202 millones de euros y se prevé que las obras terminen a finales del año que viene.

Tendremos el puente terminado antes de 2020, aunque no aún operativo pero sí para que la gente ya pueda sacar fotos”

 

“Tendremos el puente terminado antes de 2020, aunque no aún operativo pero sí para que la gente ya pueda sacar fotos”, destacó Bucci.

El proyecto de Piano contempla un puente con una cubierta de acero de 1.100 metros de longitud, con 19 pilares elípticos separados a una distancia de 50 metros, según un comunicado de Salini Impreglio.

Los restos del que fue el puente Morandi -nombre que perderá cuando se reconstruya, dijo el comisario- empezaron a demolerse hace 3 días.

El arquitecto Renzo Piano será el supervisor técnico de la reconstrucción, después de aceptar el encargo de Bucci de participar en todo el proyecto.

El español Santiago Calatrava, que también optó al concurso para reconstruir el puente con el grupo industrial italiano Cimolai, se puso a disposición de las autoridades para “ayudar en caso que sea necesario” y manifestó que sería “un honor” colaborar, explicó Bucci.

El alcalde de Génova refirió que “todos los proyectos eran de gran nivel” y dijo estar “muy orgulloso” por la participación y el éxito final.

El 14 de agosto se derrumbó un tramo del puente Morandi, causando la muerte de 43 personas, un suceso del que el Gobierno italiano culpó de inmediato a la concesionaria italiana Autostrade per l’Italia, porque era la responsable de la gestión y mantenimiento del viaducto.

 

 

La Fiscalía de Génova abrió entonces una investigación para tratar de esclarecer las razones del siniestro y actualmente están siendo investigados veinte personas, entre ellas varios directivos de Autostrade, filial de Atlantia.

El Gobierno italiano amenazó con quitar la concesión a Autostrade y garantizó que no se encargaría de la demolición ni de la reconstrucción del puente.

La Fiscalía de Génova abrió entonces una investigación para tratar de esclarecer las razones del siniestro