Cerca de 5.000 presos que aguardan a ser ahorcados en Irán por haber traficado con drogas tienen desde este martes una esperanza para librarse de la pena capital. La nueva legislación contra el narcotráfico del país persa suaviza las penas por este delito con carácter retroactivo, según han informado los medios persas.

El ayatolá Sadegh Larijani, un líder de la autoridad judicial, ha empezado a aplicar la nueva ley al ordenar este martes a los jueces que pusieran fin a la aplicación de penas de muerte a los convictos por narcotráfico y que revisaran sus casos, según la agencia de noticias judiciales Mizanonline.

La nueva ley tiene carácter retroactivo y posibilitará que la mayoría de los convictos vean su pena de muerte conmutada por penas de prisión de entre 25 y 30 años, recoge AFP. El Parlamento iraní aprobó la reforma de la legislación para combatir el tráfico de drogas el pasado agosto, tras años de debates internos entre la policía, los jueces y los legisladores.

DE 30 GRAMOS A 2 KILOS

La legislación que empieza a aplicarse incrementa las cantidades de droga que pueden conducir a la pena de muerte de los 30 gramos a los 2 kilos en el caso de sustancias químicas como la heroína, la cocaína o las anfetaminas. Para sustancias naturales como el opio o la marihuana, los niveles se han incrementado de cinco a 50 kilos.

La reforma legislativa mantiene la pena de muerte para quienes hayan liderado bandas de narcotráfico, empleado y explotado a menores para tareas relacionadas con drogas o portado armas de fuego mientras cometían crímenes vinculados con el tráfico de estupefacientes.

Irán no facilita datos oficiales sobre el número de ejecuciones que lleva a cabo, pero grupos pro derechos humanos como Amnistía Internacional aseguran que el país persa es el segundo que más reos ejecuta a nivel mundial, solo por detrás de China. Según el diario británico The Guardian, en 2017 Irán ejecutó a 500 personas. La mayoría de las ejecuciones en casos de tráfico de drogas se llevan a cabo mediante ahorcamientos, muchas veces en público.

Afganistán, país vecino de Irán, produce el 90% del opio mundial, que se extrae de la resina de la amapola y se refina para hacer heroína. Por este motivo, Irán es un territorio de tránsito hacia Europa para las drogas de origen afgano. Las autoridades iraníes detectan y destruyen cada año cientos de toneladas de narcóticos.