Fue el 1 de julio de 1979 cuando Sony lanzó al mercado el TPS-L2, primer modelo comercializado de un walkman que consistía en un reproductor portable de cassette con auriculares.

El cantante británico Ozzy Osbourne
© SPUTNIK / ARKADY SEMENOV

Su diseño había comenzado un año antes y había sido un pedido personal de uno de los directores de la compañía que estaba interesado en escuchar música clásica durante sus viajes de negocio.

La idea era crear un dispositivo portátil pequeño y de uso personal que además satisficiera las necesidades del público joven que ansiaba escuchar música a todas horas. En apenas un año este deseo se hizo realidad, aunque nadie tenía claro el nombre comercial del reproductor.

En sus primeros años fue conocido en EEUU como ‘soundabout’, ‘stowaway’ en Reino Unido y ‘freestyle’ en Australia. Sin embargo, a medida que el éxito del equipo crecía, los usuarios anglosajones adoptaron el nombre de walkman, y así se transformó en un estándar, al punto que en 1986 la palabra fue reconocida en el diccionario Oxford.

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En sus primeros treinta años Sony llegó a vender 385 millones de dispositivos.

Pero no solo llevar la música contigo había sido un éxito, los auriculares también se habían revolucionado. Los grandes y toscos auriculares (que hoy han vuelto a ponerse de moda) habían sido sustituidos por una nueva versión de apenas 50 gramos con una pequeña vincha metálica que te permitía colocarlos sobre las orejas. De esta forma, ni siquiera era posible saber que estabas escuchando música.

Además, el equipo permitía usar dos auriculares al mismo tiempo, por lo que podías compartir tu música con alguien más. Incluso traía una entrada de micrófono para hablar y hacer que se escuchara en ambos auriculares por encima de la música. Toda una novedad para la época.

Para el estreno, Sony fabricó 30.000 unidades, una cifra descomunal que potenció en ventas con una curiosa campaña. La compañía contrató a jóvenes para que pasearan por el barrio Ginza, en Tokio, usando el walkman y ofreciendo a los transeúntes usarlo por un rato.

Aunque en términos de innovación en walkman de Sony no fue el primer reproductor portátil del mundo, sí fue el primer diseño comercial. Antes del walkman, Andrea Pavel, un alemán que vivía en Brasil creó el ‘stereobelt’ o cinturón estéreo, un diseño que había presentado sin éxito a Grundig, Philips y Yamaha, entre otras compañías.

No obstante, el diseño de Pavel fue patentado en 1977 y fue durante muchos años mantuvo un litigio con Sony por los derechos del reproductor portátil de cassettes. En 2003, Pavel llegó a un acuerdo con Sony, que dejó de comercializar el walkman siete años después.