Viajemos en el tiempo y regresemos al año 1905. En esa época, un libro llamado “The Apples of New York”, se había publicado por el departamento de Agricultura de la ciudad. Aquí mencionaban una variedad enorme de manzanas en todos los tamaños y colores, incluyendo la favorita del ex presidente Thomas Jefferson, el “Esopus Spitzenburlg”. Pero, desgraciadamente eso pasó hace más de 100 años atrás. En esa época los agricultores intercambiaban las semillas que recolectaban y así se podían conservar aquellas frutas y vegetales que existían desde 1700. ¿Qué pasó entonces? ¿Por qué muchos de nosotros no hemos tenido ese privilegio?

Desgraciadamente, las grandes compañías hoy en día, tienen el mayor control de la producción de semillas, animales, etc.

Es por esta y otras muchas razones por las que los alimentos genéticamente modificados son generalmente los que vemos en las estanterías de los supermercados.

Y obviamente, esta triste realidad que nos ha invadido en la época moderna no siempre fue así. Antes no había un monopolio tan grande y la gran variedad de tipos de frutas, verduras y cereales era mucho mayor a la de ahora.

“La comida es un preciado recurso público, en muchos aspectos define nuestra cultura, porque al final del día tu eres lo que comes”.

Fragmento de vídeo

Lo bueno es que hay personas como la embajadora global, Vandana Shiva, que busca la preservación de las semillas. Para ella la soberanía sobre las semillases el derecho de los agricultores para cultivar e intercambiar semillas de fuente abierta, las cuales pueden ser guardadas y no están patentadas por las grandes empresas.

Nosotros debemos luchar por la alimentación que consumimos día a día, y luchar por que ya no sea genéticamente modificada, porque las empresas grandes lo hacen para producir más cantidad pero nocalidad.

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